DBT 18 de abril: nos toman de pelo

por Maro

Encaramos el debate del jueves con una pregunta: ¿Se descubrirá quién robó el maquillaje a Argi?

En esta semana se ha hablado largo y tendido del tema del famoso maquillaje. Los blogs del Gato, del Senador o de mi querida vecina Diario (no os perdáis sus posts) han tratado el tema a fondo y no es para menos pues ha sido una de las tramas centrales en las que se ha movido la casa. Y no deja de ser paradigmático de lo anodino de esta edición que una chiquillada como esta sea considerado de lo más fuerte que ha pasado hasta ahora. Y lo peor es que es cierto.

He leído muchos comentarios, tanto en el minutado como en twitter, un tanto exagerados, desde los que pedían una sanción disciplinaria a Desi hasta los que casi reclamaban la intervención policial para resolver el caso. Para mí, sinceramente, es excesivo. En Gran Hermano se ha robado muchas veces y es una parte más del juego. Una cosa es que, en este caso, la ladrona sea un personaje que en general no cae bien mientras que a la víctima le ocurre exactamente lo contrario, pero tampoco hay que sacar las cosas de quicio.

En GH hemos vivido muchos robos (especialmente de comida) y en muchos de ellos hemos sido sonrientes cómplices. Y no me refiero solo al caso del bizcocho del año pasado sino que recuerdo una edición en la que los concursantes escondían comida robada en los recovecos más insospechados de sus camas y armarios, quizás un caso más parecido al que nos atañe.

Así que, bajo mi punto de vista, las cosas ya estaban bien como estaban. Una trama abierta y la posibilidad de que o Argi lo descubriera, o Yessi se fuera de la lengua o Desi tuviera un ataque de sinceridad y los devolviera. Incluso se podía esperar que algún loco del megáfono hiciera saltar la liebre. A la expectativa.

Pero hete aquí que el programa decide intervenir y nos propone un juego en el que parece que es posible que el ladrón salga a la luz antes de lo previsible de mantenerse la rutina de la casa. Independientemente de lo dicho unas líneas atrás, tampoco me parece mal. Este año se ha recibido ya tanta información del exterior que ya no viene de una y si los habitantes de esa casa no crean conflicto por sí solos, el programa da un empujocinto para destapar ciertas cosas. Hubiera sido televisivamente interesante que se descubrieran los dichosos potingues y sobre todo observar las reacciones posteriores de implicados y no implicados.

Pero nos toman el pelo.

El programa plantea un juego que hace virtualmente imposible que Argi descubra nada. Como comentaba la tuitera ‏@PinguGH: Argi se puede enterar de lo del robo”. Si desarrolla visión láser al entrar al confesionario, pues a lo mejor. #Timo”.

Ni más ni menos. ¿Cómo narices iba a descubrir nada nadie si tenían que ir una por una al confesionario a rellenar una cajita con su nombre? Así a vuelapluma se me ocurren varias maneras de forzar el descubrimiento del material robado. Una, con fiablilidad casi del 100% hubiera sido que les hubieran entregado una única caja, más grande y compartimentada, en la que tuvieran que ir poniendo su material y entregarlo de una vez. Otra, si se quería algo más de suspense, hubiera sido quizás, entregarles las cajitas individuales y haber obligado a las chicas a ir a sus habitaciones, a la vez, y allí rellenar cada una la suya.

Pero no, al final han optado por el juego que requería visión láser. Y uno se siente estafado, porque como diría el poeta: “no es por no ir, pero pa ir pa na…”.

[Me cuenta Carla2014 en el minutado que Desi tiene guardado el maquillaje debajo del colchón. De ser así, y que no lo haya entregado como le han pedido, sí que merecería una sanción. Y obviamente, ninguno de los sistemas propuestos hubiera tenido éxito.]

Y nos vuelven a tomar el pelo.

Y no contentos con esto, nos plantean un dilema apasionante: ¿quieres ver el vídeo de la conversación privada entre Amor y Miriam?. Ejem. Y nos proponen votar por Internet ya que “este año le damos mucha importancia a las redes sociales”. Los cojones.  Ya comenté en un post anterior que a mí el tema de este dúo, trío o cuarteto –es que me pierdo ya– me interesa una soberana mierda. Y por lo que vi ayer en diferentes comentarios no soy el único.

Se generó un movimiento en el minutado de ir todos a votar NO en la encuesta. Lo de las webs de Telecinco es de traca. A parte de funcionar como el culo, se podía votar en dos páginas diferentes y cada página daba resultados diferentes. A mí, por más que abría navegadores diferentes, siempre veía la misma proporción. No me creo na-da, que diría la Walls. Lo que parecía claro es que nos íbamos a tragar ese vídeo sí o sí y al final ¡oh sorpresa! sucedió. Servidor dejó de ver el debate hasta al cabo de un buen rato, el que preveía que iba a durar ese paripé.

Miriam, que en vez de pendientes parecía que llevara crines postizas fue un personaje que no me cayó del todo mal en su paso por la casa –o no tan mal como a la mayoría de mis compis calcetineros. Creo que su historia con Igor a fin de cuentas fue –y seguramente será– una de las tramas más potentes de la edición y, sobre todo, vi algo de verdad ahí, no era para nada una historia inventada o impostada. Pero una vez que te largas, chica, pues para tu casa. Miriam tiene hambre de platós y para mi que va a hacer unos cuantos. Que le aproveche. Yo, con permiso, comeré a parte.

Pero que no nos tomen más el pelo.

Pues aún quedaba un detallito para quedarnos ya casi calvos. El programa proponía una suerte de repetición del juego de las nominaciones mediante encestes. Si algún colaborador acertaba, podía saberse el porcentaje del nominado que él eligiera. Les plantaron una cesta y supongo que para evitar sorpresas les dieron un balón de playa, sin apenas peso, con el que, obviamente, no hicieron ni una diana.

Vaya por delante que si veo el circo del debate es básicamente por dos razones: para estar aquí con los compañeros comentando y para conocer los porcentajes ciegos. Al final nos quedamos sin saber los ciegos de los concursantes y nos dieron un dato que realmente no nos sirve para nada: el de que la nominada con menos porcentaje era Saray con un 3,36%. Para este viaje no hacían falta alforjas.

En definitiva, que si la cosa ayer iba de baloncesto, nos metieron un triple. Triple tomadura de pelo.

Y a correr.


Para los que venís en busca de crónica, solo deciros que ayer a las 5 y poco de la madrugada ya estaban todos dormidos, así que os remito a Viruete pues no pasó nada de interés más allá de su horario. Por otro lado, no os asustéis si veis que de esta entrada hay más de 500 comentarios. Los días de galas y debates, comentamos aquí en directo, huyendo de la chapuza del minutado y se aprovecha el mismo post para escribir la entrada después.

Si venís de twitter, os ha salido un cacho de pizza en el tweet. Eso es porque siempre traigo algo para comer, como buen anfitrión. Si os queréis pasar algún lunes o jueves a comentar, estáis obviamente invitados.

Vigilad la calvicie.

Acerca de Maroto

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Gran Jefe Calcetinero. Desde GH 14 en este cajón.
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