Ella. Sí, ella

por Obsy

totxana2Lo  que más me impresionó de la gala final fue ver esas dos mantas dobladas sobre los pufs del salón de Guadalix perfectamente ordenado. Imagen imposible, símbolo de la estafa que hemos padecido los enfermos seguidores del 24 horas de Mitele. Miento; de Mitele no, porque yo he procurado sintonizar GH siempre a través de alguna de esas maravillosas webs piratas. “Emisión fuera de España” mucho mejor. Desconozco cómo funcionan esas cosas, pero no tenía que tragarme la publicidad online y tiraban mucho mejor. Todo por joder a Mediaset como ellos nos han jodido a nosotros aunque no seamos los únicos agraviados en esta ocasión. Las discrepancias entre la cúpula y la delegación que la representa en España han aflorado de manera evidente en esta edición. Vasile dio una orden fulminante y no quedó más remedio que poner a Argi en la calle por un asunto político. Una ida de olla histórica. Un despropósito que además podría haber alimentado al monstruo de la lacra de las desavenencias. Una medida ejemplarizante desorbitada ejecutada por un par chorizos con estatus. Una meada fuera del tiesto y una cagada en toda regla.

Dicho esto, los responsables de los cortes al ojo son otros y están en suelo patrio. A estos los relego a la categoría de mindundis, mamelucos y  batracios.  Mis disculpas a las familias de todos ellos por las blasfemias que les he dedicado.

He mencionado las presuntas discrepancias entre la parte subcontratante y la contratante porque a diferencia de Danny DJ, la presencia de Argi en el plató contaba con el beneplácito de los de aquí. La vasca lucía como la ganadora que indudablemente hubiera sido en el caso de no haber salido por patas del lupanar. Tuve la certeza cuando vi el primer plano de sus ojillos de gacela. Sentí tristeza y rabia. El buen carácter de Argi impresiona tanto como sus peculiaridades personales. Intratable la vasca y poco dada a los afectos de pexiglás, además es noble, leal, charlatana, sensata, educada, correcta y divertida. Ah, el norte y el sur… (mal entendido). ¿Cómo demonios pudo pegársela el gemelo? Puedo afirmar con conocimiento de causa que estos dos elementos pelirrojos pertenecen al sector de la población que nos suele avergonzar, porque yo soy del sur por los tres costados. El cuarto es del norte y pesa. No es que estos dos aborígenes sevillanos se ajusten al estereotipo andaluz, es que lo exageran y lo ridiculizan hasta la náusea.

Comparto con Argi su cualidad de puercoespín. Odia las manifestaciones de cariño gratuitas. Detesta regalar abrazos y besos a cualquiera. El contacto carnal (a cualquier nivel) hay que ganárselo previa conexión espiritual, por decir algo. Estos de Guadalix se besan y abrazan como bonobos a las dos horas de conocerse para evitar nominaciones. Qué obscenidad. Además tengo un pantalón de cuadros idéntico a uno que ella lucía alegremente por la casa.  Es mi pantalón favorito. Nada del otro mundo, pero es comodísimo.

Pero vamos a lo que nos interesa o me temo que tendré que acabar haciendo entrega por fascículos. He tomado notas para evitar que me pase lo de siempre: enredarme entre mis delirios rococós. Esto último también es un delirio.

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Notas de la enladrilladora & panchitos

Tirón de orejas a la presentadora por tres motivos:

—En la televisión andaluza se grita menos que en las privadas de Mediaset. Además nuestro MHYV lo protagonizan vejetes encantadores. Dentaduras postizas, Tena lady, próstatas reguleras y bastones en lugar de silicona, machos amariconados y putones de manual. Lo recomiendo. Y no, no recibo ni un céntimo por la publicidad de la marca de compresas. Además aguanté las ganas de orinar durante toda la gala como una campeona.

—Fue muy desagradable el comienzo de la #granfinal. Todos sabemos que la ilustre presentadora, feminista, progre y noble para más señas, está hasta el moño de las limitaciones que se le imponen desde arriba. Abandona o no grites, Mercedes. Agradezco algunas salidas del guión porque ella es Gran Hermano (a pesar de que Sor Tutti Frutti ha convocado al espíritu de Pepe Navarro vía Tuiter) pero…

—…las caras de acelga y las caras de vinagre hubieran merecido una respuesta a la altura de la histriónica periodista. Si yo hubiera sido Miss Walls me habría limitado a desarmarla enseñándole las bragas como respuesta. Hubiera sido maravilloso ver esa muselina verde en movimiento. Por cierto, marabú del bueno, teñido con té verde expresamente traído de Japón para la ocasión. El espíritu de Nana Mouskori flotaba en el ambiente. Sólo faltó que la canaria cantara la Libertad de Nabucco (Verdi) durante su espantá para hacerme feliz. Un show y una pena que no pudiéramos disfrutar de esa carita avinagrada al recibir a la ganadora y a su segundo. Hay quien insinúa que en realidad la Walls abandonó la gala para evitar ese momento. Otros dicen que se largó para jorobar la entrevista de su antiguo amigo. La cuestión era no pasar desapercibida y hacer una nueva exhibición de soberbia, cualidad que la puso en la calle y la convertirá en uno de los personajes más odiados del panorama del cutre-colorín como no espabile. Ella, que soñaba con una portada del Hola y no se le ocurrió otra cosa que mandar un vídeo al cásting arrojándose al vacío en paracaídas… Insensata criatura.

Pero el momento “canarias al bar” ya es un clásico, como todo lo que sucedió después. El momento “cornudo de la noche por la gracia de Mediaset” corrió a cargo del novio de Raky.  El  tal Choco estuvo a la altura y asumió su nueva condición con deportividad. Que ya lo hablaría después con ella, dijo. Se presentó el morlaco herido en el plató pero la de Manresa no estuvo fina con el de las muletas. Esa relación parece condenada al fracaso y nada me gustaría más que equivocarme. Raky recibió con frialdad a su futura ex pareja y a mí, no sé por qué, me dio una pena tremenda. La catalana comenzará una nueva vida, supongo. Que de eso iba este sainete. En cualquier caso tiene más de lo que se merece o por lo menos más de lo que nos ha dado. El cuarto puesto le viene grande, pero es la consecuencia lógica de la puesta en práctica de su insoportable buennrollismo. La tía sólo ha salido nominada una vez durante estos cuatro meses pero se ha quedado sin premio. Próximamente hará caja en Intervíu y alguna barbacoa de reventados patrocinada por algún tontolaba que recoja las sobras.

Después aterrizó entre vítores el otro clásico: el transexual. Este año había una novedad porque además de su cacareada condición es folclórica de las de armas tomar. Antes de abandonar la casa, Desi no estuvo a la altura. No creo que la traicionaran sólo los nervios, ella es muy de conducirse por sus odios. Sencillamente no soportaba compartir ese momento con su enemigo. También es muy de planificarlo todo y es que la de Umbrete no improvisa. Su gesto contrariado sólo cambió al calor de los aplausos porque eso es lo que ha mamado ella desde chica: a su madre o a su tata acurrucadas bajo las faldas de la mesa camilla delante de una pantalla, abducidas por algún truño infumable de José Luis Moreno. Si Lauren Postigo levantara la cabeza… Ni Rocío, ni Maribel ni doña Concha hubieran mejorado esa entrada perfecta previamente coreografiada mil veces en su cabeza. Desi absorbió gran parte del protagonismo de la noche. Superada la bajada de la escalinata sin incidentes, se rompió la magia y afloró la lavandera bigotuda que lleva dentro. No obstante esta enladrilladora la admira y le desea toda la suerte del mundo. Se lo merecía y tal vez lo necesite más que el resto de sus compañeros. Lo demás, próximamente en sus mejores pantallas. Kiko Hernández ya la espera con los brazos abiertos. De su puño y tecla:

“Pero tú tranquila, que aquí en Sálvame te estaremos esperando con los brazos abiertos. Yo soy el primero que ansía que pises nuestro plató, así se verán cumplidos tus deseos y los míos…”

Yo me limitaré al Debate por higiene mental, otra tradición. Limitarme, aclaro.

Mención de honor tras este párrafo a la madre de Igor. Nobleza obliga. Si hubiera que decidir ganador en función del papel que desempeñan sus progenitoras otro gallo habría cantado.

El tiempo empezó a apremiar y la parte contratante metió la directa. Su e Igor se comportaban como dos buenos compañeros sobre una alfombra de escenas creadas con efectos especiales. Menos, a veces, es más. Esta rebuznadora no echó de menos el helicóptero ni las tirolinas –lagarto, lagarto–  que la cosa empezó con Alvarito dándose una hostia épica. Ni un pero le pongo al tinglado tecnológico que se montó en el pruebódromo: aparentemente simple, pero hermoso y eficaz. Sólo uno: la ganadora no está cómoda vestida de señorita y no dejó de pegarse tirones de su palabra de honor de princesita del garbanzo. Qué borrica es la murciana a veces.

El gladiador de esta edición, con el guapo subido –todo hay que decirlo– fue recibido entre los abucheos de buena parte del sector, así que optó por pasarse la alfombra roja por el ciruelo, el mismo que Desi previamente había indicado en un vídeo que estaría dispuesta a comerse no sabemos si a cambio de un módico precio. Llegados a este punto la enladrilladora levanta la ceja.  Ignoro si es verdad que Alvarito le chivó a Desi los problemas que tuvo Igor con la ludopatía. De lo que estoy casi segura tras ver el momento ‘me vas a comer el ciruelo’, es que ella daba por hecho que el vasco estaba informado de algunos de los trabajos llevados a cabo por la Tonadillera del Mal en su otra vida, que ésta de ahora ya va ser muy diferente. Y de aquellos polvos vienen estos lodos: es muy posible que Desi pensara que Igor conocía su pasado.

Venció el vasco por K.O. tras el enfrentamiento (grotesco) de rigor. No había nada más que ver las sonrisas gallardas con las que se despachó a todo cristo. Insisto una vez más en el derroche de testosterona que destila el donostiarra. Y en lo tontísima que fue Miriam por no darse el homenaje. De perdíos al río. Felicidades, Ainara.

En anteriores ladrillos ya he alabado el paso de Igor por Guadalix casi con la misma fruición con la que lo he criticado en función –siempre– de la 1ª parte de su concurso. No podría haberlo juzgado de igual forma tras la repesca, ya que a él le debemos el giro de esta edición. A él, a la aburridísima audiencia que se estaba mudando a Masterchef y a la parte contratante, que puso las herramientas necesarias a su disposición. Del vasco dependía el buen uso que de ellas hiciera y cumplió con las expectativas. A esta coñazo de opinadora no le queda más remedio que celebrar su comportamiento durante la gala. Tuvo la galantería, entre otras cosas, de reconocer que Susana merecía más el premio que él. Antes de bajarse de la plataforma en la que compartieron unos minutos de entrevista volvió a besarla con cariño. A veces, los gestos pequeños hacen grandes a las personas. Lo sentaron junto a Desi y aquí paz y mañana gloria.

Aquí paz y mañana gloria
Aquí paz y mañana gloria

No terminaré mi bloque sobre Igor sin sacar a relucir la acusación de algunos de sus odiosos compañeros de “haberse quedado sin amigos” a causa de sus modales (presuntamente) maquiavélicos. Es rotundamente falso. Es más, es justo lo contrario. Muy distinto es que la tradicionalmente llamada grada de reventados haga frente común junto con los borregos negros. Personas como Lorena, Sonia o Danny se convierten en sanguijuelas emocionales cargadas de rencor que acaban provocando el inevitable rechazo del público ya sean adictos, desoficiados, amas de casa o bomberos. Ni un pelo de tontos en cualquier caso. Luego  están los groupies y los aduladores, pero eso ya es harina de otro costal. En ese sentido adivino que la mayor victoria de Igor se consolidará dentro de unos meses cuando Kris acabe huyendo de su familia política. Tiene mejor futuro luciendo pelucón por las discotecas patrias (o lo que vaya saliendo) que como portero de las clínicas Walls.

En cuanto a la grada de reventados y sus comportamientos fuera de Guadalix, a mí francamente me la sudan. Es más, recomiendo a los borregos de esta pandilla de borregos (la redundancia no es casual) que eviten alimentar la gloria de pacotilla de estos personajes. Justo mientras redacto este panfleto insufrible, que se suponía que era un breve corolario y me está quedando bíblico, asisto en Tuiter –esa hoguera de vanidades– a una pelea entre el DJ y el vasco. Demasiado tarde para joderme el párrafo anterior. No borro.

Y ganó ella. Sí, ella.

Ella. Sí, ella.
Ella. Sí, ella.

Independientemente de sus méritos, que sin duda tiene muchos, es la primera vez en la historia de GH que una concursante (injustamente) expulsada influye de manera decisiva en la elección del vencedor y su primer finalista. Todos estábamos con Argi. En un alarde más de la nobleza que enmascara su peculiar carácter, la vasca rompió a llorar emocionada cuando supo el nombre de la ganadora. Su premio, que no es lo mismo que el premio de Su, aunque por un momento tuvimos la sensación de que había vencido ella. Y aquí la enladrilladora deja un mancha sobre el texto por culpa de una lagrimilla tonta

Susanita, el excelente producto de la huerta murciana, es un morenaza remaciza tan guapetona, lista e independiente como patosa y coñona. Se lo puede permitir. Su buen carácter natural y su inteligencia conviven en armonía con su testarudez. La trayectoria de la murciana ha sido la que deseamos los de fuera, con luces y sombras. Aparentemente cándida, han sido los elementos masculinos los que han tratado de utilizarla en todo momento para sacar tajada. Pero nada más lejos de la realidad. Ella ha sido la gran equilibrista de esta edición demostrando tener un criterio a prueba de bombas.  Su belleza y su naturalidad fueron la principal razón para que fuera condenada por la gerifalte de la casa desde el primer momento. No le quedó otra que agarrarse como una lapa a los afectos que le iban quedando. Un ejercicio de supervivencia que los de fuera esperamos que se resuelva pronto, ya que su relación con uno de los gemelos pelirrojos (pelirrojos, pelirrojos y mil veces pelirrojos) no la acabamos de entender, ya que los sevillanos, además de groseros y maleducados son unos oportunistas de manual. La enladrilladora espera que la murciana no pague ni una copa a los hermanos Montoya. El colmo  fue escuchar como Gonzalo otorgaba la razón a Igor al afirmar que la prueba de que su chica no era tonta es que no le hizo a él caso. Qué mandril. De todas formas esta enladrilladora recuerda divertida cómo dentro de la casa ambos hermanos se decían el uno al otro que era mejor dejar las cuentas (de las nominaciones) en manos de Susana porque ella era muy lista. Desgraciadamente esta mañana hemos desayunado con una imagen del despertar de la murciana junto a su sevillano. Es lo que hay, confiemos en que se le pase pronto. Nos queda el consuelo de que en el resto de imágenes su madre aparece junto a ella ejerciendo de eficaz guardaespaldas.

Susi además es una auténtica experta en GH. A ella le debemos la reinvención del nominator. A partir de la versión 14 ha pasado a llamarse macarronator. Y como gran conocedora de la mierda de concurso éste que me quita a mí el sueño, llegó a hacer una lectura certera de la expulsión de la Walls. Creo que hablaba con Raky y como de costumbre la transcripción no es literal. La murciana decía algo más o menos así: “imagina que el público de fuera está deseando ver a alguien en la calle una semana tras otra y no sale nominado, algo tendrán que hacer para que salga”, claro que lo mejor de todo era ver la cara que ponía mientras lo decía con esos ojazos tan expresivos heredados de la madre que la parió. Su es consciente, por otra parte, de que su premio podría cambiar la vida de su madre para mejor, algo que a mí me conmueve. Es evidente que Mª José ha hecho un gran trabajo con la niña.

La cagada de la noche se produjo durante el momento teléfono. Alguien le metió el pin más de tres veces y el cacharro pedía el puk, ése que nadie se sabe… salvo los Walls, que ellos son muy organizados para esas cosas. Seguro que lo llevan tatuado en la cara interior del muslo.

Finalmente Floren le dio las gracias a Su y ella le lanzó un beso, un te quiero mucho bonico y se largó del lupanar sin retocarse los labios y sin darse el paseillo de rigor por todas las estancias, que lo del móvil había salido caro en minutos televisivos y ya sabemos cómo son los anunciantes.

Que no se engañe el despistado que haya conseguido llegar hasta aquí. Este no es el ladrillo que me hubiera gustado escribir. El agotamiento hace mella en mi neurona.

Pero no dejaré tranquilos ni a los calcetineros ni a las demás víctimas de esta sarta de gilipolleces de más arriba sin manifestar mi preocupación por la salida de Mercedes Milá del plató. Fue algo así como la entrada de Desirée a la inversa. Una que viene a dar por culo y otra que deja de darlo. A pesar de las críticas que se vierten sobre ella, GH está unido a su estampa de ama dominante ilustrada. Esta enladrilladora coñazo tiene la sensación de que en la edición del coño de Desi la que verdaderamente está hasta el coño es Mercedes Milá. Espero estar equivocada por el bien del sustituto. La ponemos a parir, pero como nos coloquen a un intruso en el plató va a durar menos que un caramelo en la puerta del colegio. Palabrita de vituperadora.

Tened paciencia, abnegados lectores (si es que queda alguno) que ya termino, pero no lo haré tampoco sin dar las gracias de manera muy especial a Maro por su inolvidables retransmisiones de madrugada y por haberme cedido este espacio, a Teli, a todos los que comentáis y a los que leéis. A los demás opinadores, tanto los legitimados por la parte contratante como los independientes. A Heskoria, por la fuerza y la pasión incendiaria de sus escritos y a David Cano por su entrega, aunque anda hecho un lío con no sé qué gaitas de los porcentajes. Yo soy de letras, por si queda alguna duda, y me trago todo lo que me cuentan los que saben multiplicar.

Lamento sinceramente estas líneas empalagosas. Juro que no tengo pensado morirme pero es lo que tocaba hoy.

También quiero pedir disculpas a los concursantes y a los familiares o amigos  de concursantes que se hayan podido sentir ofendidos con mis delirios. Pero hay atenuantes: ellos se exponen, yo largo y ellos se lucran. Ellos se exponen,  yo sigo largando y… Mode bucle on ad infinitum.

¡Hale, sayonara!

Acerca de Obsy

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Enladrilladora oficial de la Calcetinería. Un coñazo, pero en tuiter no me dejan pasar de 140 caracteres y aquí sí.
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