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Los alaridos de la contertulia caduca y otros apuntes literarios

Yol

ladrillo obsy txiki [dropcap]B[/dropcap] uenos días, queridos, excelsos, elegantísimos y majestuosos habitantes de la Calcetinería. Y a los que están de paso y no comulguen con mi histrionismo literario, muy buenos días también.

Liberada al fin de la presión que me suponía la (injusta) lapidación del gran Omar mientras duró su encierro en la Guadalix, vuelvo a la carga con la objetividad renovada. Es decir, apenas hay implicación emocional, ergo habrá estopa indiscriminada. Apenas, he escrito.

Y del Gato vengo. Como ya sabe el sufrido y valiente lector, desde que modificó su línea editorial se convirtió en mi principal fuente de inspiración. Allí, en la gatera y gracias a sus dislates, nacieron mis torpes impulsos literarios aplicados a este subgénero televisivo. Siempre he valorado (y valoro) sus criterios aunque casi nunca los haya compartido, pero esta vez me veo obligada a despreciarlos porque no acabo de comprender el porqué de su ausencia casi absoluta de objetividad. Tal vez obedezca a su atávico (y divino) mal carácter. Exponerse ante la horda de crecidos usuarios online es, a veces, un ejercicio de alto riesgo. Ayer Alvarito, alias pollito volador tuvo el mal gusto de mezclar las churras con las merinas y deleitó al borreguerío tuitero con un torpe intento de insulto personal, que fue merecidamente contestado. Todo online, naturalmente, que hay que ver cómo nos crecemos algunos cuando empuñamos la tecla. Decía que tal vez el punto de vista del gato obedezca a su proverbial mal genio, pero también podría obedecer a otras razones: corporativismo de salón, antiguas rencillas o discrepancias con otras reconocidas plumas que se entregan durante una buena temporada a engrandecer este formato, o todo a la vez o nada de eso, y a lo mejor simplemente está hasta los cojones. La enladrilladora, en cualquier caso lo respeta y lo lee con fruición, pero con un enorme matiz: juego con la ventaja que otorga la absoluta libertad, que para eso he llegado tarde, sola y sin equipaje a este maravilloso vertedero.

Decía que de la gatera vengo, aunque hoy he tenido que leer en diagonal. No me ha quedado más remedio porque la exaltación de la (forzada) anécdota de la harina y del jamón, que pude ver en directo, roza el patetismo. Acostumbrados como estábamos a este tipo de episodios en otras ediciones, llama poderosamente la atención que hayan tenido que pasar más de dos meses de encierro para que algunos de los aspirantes a hacer bolos  durante un par de años por suelo patrio se estiraran al fin un puñetero sábado por voluntad propia, es decir, sin el empujón o fiesta temática cortesía de la parte contratante. Sin entrar en matices, ya que la anécdota está debidamente relatada y cualquiera puede verla (es imprescindible seguir a @gh_seguidor) la enladrilladora se traslada directamente al día siguiente con la intención de desmitificar el  falso y porefabricado “momento mágico”. No negaré que hubo instantes divertidos, de esos que dejan vídeo susceptible de ser adornado con risas enlatadas y música de circo, algo que Paulita parece dominar a la perfección,  pero la realidad es que  estamos tan desesperados que sentimos la necesidad de a celebrar una puta sola noche de farra forzada frente a dos meses de tedio. Una única noche, insisto, al margen de la maravillosa noche de las #4putahoras. El resto de momentos de los que uno desea con toda su alma porque arranca horas a la noche por puro vicio, siempre ha corrido a cargo de la parte contratante y además han sido bastante flojos.

Digo que me traslado al día después porque tras la comida tuvo lugar un intercambio de pareceres durante el cual debatieron sobre las horas de sueño del personal. Y lo que la conversación enmascaraba en realidad es la constante competición que existe entre ellos para prefabricar méritos. Destacaban las voces de Luis y Paula por encima de los demás, pero también las dardos a media voz de Azahara, esa ameba contenida que fue amonestada en su momento por ser un mueble trasladando al resto lo que la parte contratante y nosotros mismos esperamos de ellos, pero que ejerce de eficaz y silencioso capataz a la hora de hacer recuento de todo. El caso es que la ameba, presuntamente indignada porque sus compañeros le habían alterado el sueño,  y lo de presunción lo digo porque lo que sucede es que ella se ha vuelto a relajar en sus obligaciones como concursante, sacó el crono y ‘acusó’ a Luis de ser el más dormilón seguido por su hermana de alma. Por cierto que torerín tuvo la amabilidad de recordar a su rival aliada que era la única que había engordado durante su encierro en el lupanar. Todo de muy buen rollo y tal, porque si algo tienen los andaluces es la picardía de poner en evidencia al prójimo bajo el manto del gracejo.

Lo que la enladrilladora quiere destacar tras estos párrafos infumables es la ausencia de espontaneidad de la celebrada y puntual anécdota, que fue especialmente promovida por el pillo de Luis y secundada por su hermana del alma, esta vez en su registro de payasa buenrollista, que ha escuchado pitos en el plató y le está viendo las orejas al lobo. Y si hay que arrimarse al enemigo por el bien del espectáculo, abrimos el don Simón y se le mete un tajo al jamón con nocturnidad y alevosía, que eso ya lo han hecho otros y suele dar buen resultado. Yolanda y Alejandra, bastante más inocentes que sus compinches, participaron encantadas porque se aburren como monas, que Omar y Vitín, que eran los que le daban a la noche sin amaneramientos ya no están, y los primos, además de ser dos muertos registrados, aburridos y con mal carácter, terminan su jornada laboral a medianoche. Y mucho ojo con alterar su sueño, que a uno se le cae el pelo a causa del estrés y el otro muta en ameba barbuda cabreada aunque inmediatamente se recomponga consciente de haber bajado la guardia diez segundos y de que se le haya visto lo que oculta bajo la barba, y lo que parece ocultar es que ambos están hasta las requetementadas barbas de aguantar la alegría hiperactiva de las primas.

Sirva todo lo anterior a modo de introducción para desmitificar la exaltación del hipotético y previsible “momento mágico”,  ya que las intenciones de la rebuznadora al iniciar este panfleto indigerible eran muy distintas, tanto como desagradables si nos atenemos al manual apócrifo del apasionado seguidor de este despropósito.

Y es que la emparrafadora considera un error garrafal participar en la injusta lotería que los jueves pone en la calle a cualquiera de los osados mamelucos que expone su vida durante una temporada en Guadalix. A estas alturas, el formato y  la idea inicial están demasiado desvirtuados. La parte contratante auspicia, alienta y promueve absurdas, grotescas y crueles batallas con el claro objetivo de sacar réditos, algo legítimo, que esto es un negocio que se sustenta de los anunciantes, pero sobre todo se sustenta de nuestro apasionado gregarismo.

Además, la enladrilladora considera que la transparencia y el rigor profesional brillan por su ausencia. Lo de la transparencia es un hecho que podemos comprobar semana tras semana, ya que carecemos de números absolutos. Sólo disponemos de porcentajes, por lo tanto bastaría con que alguna parte de la parte contratante que maneje cifras cometa un desliz y le cuente a otra parte interesada cómo va lo cosa un par horas antes. En definitiva y en ausencia de datos absolutos, pero con algún que otro dato fiable obtenido tras la última madre de todas las batallas entre Omar y Paula, bastarían unos mil euros para inclinar la balanza.

(Edito tras un intercambio epistolar con Maroto visible en los comentarios para aclarar que todo esto son suposiciones que florecen en ausencia de datos fiables y absolutos, pero incluso duplicando o triplicando la cantidad de votos y en caso de aproximación a empate, bastaría con que un discípulo de Aristidín, siempre y cuando tuviera acceso a los datos, invirtiera en la causa)

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Simulación de datos aproximados con números absolutos, cortesía de la @laheskoria

Independientemente de lo injusto del proceso, que va aparejado a nuestra estulticia -ya hay que ser imbéciles para invertir en la causa sin ser parte interesada y aquí entono el mea culpa por la parte que me toca- esta contienda la ganará siempre el borreguerío más sensible a las bochornosas campañas de propaganda que lanza la propia parte contratante en función de sus intereses. Y aunque la enladrilladora se ha reconciliado un poco con Mediaset tras el sábado glorioso que nos regaló Sandra Barneda, no puede obviar (de obviedad) que aquí lo que falta es un código deontológico (de respeto al rigor) profesional, por no mentar otras variables más complejas de precisar, que no precisaré porque lo de maricón el último ya lo tenemos asumido y no sólo en este ámbito. Y aunque miento (de mentar) lo del rigor profesional, ya me sobra hasta lo del rigor. Basta con evocar la estampa de la insufrible colaboradora para que el amante de este formato suscriba mis palabras.

(Inciso para comentar que en el directo están los no menos insufribles, aburridos y estúpidos primos luciendo palmito en el jardín.

primos

Y de 12 a 14:00 nos toca descanso, que nosotros sólo hemos venido a hablar de nuestro negocio, estúpidos seres inferiores devoradores de grasas saturadas, que eso es lo que sois: gordos y feos

Desconfiad de los maromos que se cuidan tanto la barba, herman@s de vicio. Las barbas son barreras físicas que producen comezón y obstaculizan el placer y lo digo desde el desconocimiento pues jamás  consentiriría que un barbudo disfrazado de surfista molón que sólo desea promocionar su negocio en un concurso televisivo rozara mi piel. Fin del inciso)

El caso es que la ínclita colaboradora a pesar de tirar de sus armas recurrentes favoritas (provocar, difamar y proferir alaridos climatéricos) fue neutralizada ayer por el clan de Carabanchel al completo. Quedó claro que Omar es un ser celestial que destila feromonas de ambrosía y que Belén está caduca. Calvo, bruto, chulo y del Atleti, el plató ayer olía a puro macho castizo de los que imponen respeto sólo con su presencia. Y es curioso lo que sucede cuando la afectación impostada -en aras de defender el culo en el asiento- choca contra la ausencia de intereses adornados con los excesos que conlleva la vanidad. La colaboradora quedó en rídiculo frente a la naturalidad de Omar. Ella y Carmen Alcayde porque, sencillamente, ya están quemadas debido al uso y abuso de sus cuestionables artes de convicción. Frigenti está en proceso, es demasiado joven y todavía le sobran fuerzas para matar, si fuera necesario, a cambio de unos minutos de gloria televisiva . Y lo de matar es una licencia poética, que éste es capaz de dedicarme siete tuíteres seguidos mentando al Constitucional. La impresión que tenemos los pacientes seguidores del desvirtuado Debate es que el patrón de trabajo de estos y otros colaboradores está caduco por evidente y repetitivo: tuiter, gritos, jalear al respetable, manipuladas verdades, insinuaciones sin contrastar y provocar de manera chabacana e indignante al reo. Cualquier cosa menos el rigor profesional, ya que el modus operandi de estos listillos consiste en chuparse cuatro vídeos y leer a cuatro inflamados internautas tras recibir un par de indicaciones de la parte contratante. Y a correr a maquillaje hasta que empiece el circo, que es la parte que más mola.

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Más respeto que soy colaboradora y a mí me pagan por tocarte las pelotas versus Mejor me comes el ciruelo, bocachancla

La enladrilladora, por otra parte, considera que ha mejorado el reparto de vídeos entre los concursantes, pero no la selección y el montaje de imágenes ya que en ningún momento percibimos  la exaltación de la estampa de Yolanda con su correspondiente musiquilla a pesar de estar en capilla. Sin embargo, padecimos de nuevo la habitual sobredosis de Paula. Esta vez tocaba el papel de nostálgica romántica enamorada del amor. Insufrible la tía mentando a la familia a la que hace unos meses contaba que había apaleado. A lo de las orejas del lobo y tal me remito, aunque haya que concederle que está dispuesta a todo con tal de agradar a la parte contratante. También nos vendieron la estampa del pobre gordito casposo y trasnochado sufriendo lejos de los suyos infiltrado por avatares de la vida entre unos jovenzuelos que no lo comprenden. #MomentoPantoja, dijo con acierto una colaboradora de no sé qué grada, que yo tanta cosa ya no puedo retener. ¡Pobre funcionario en excedencia, apoderado de novilleros y vendedor de pisos embargados quasi condenado al ostracismo! Él, que está cargado de honestidad y buenas intenciones, que sólo sueña con sembrar el bien entre el prójimo y con crear una ONG en beneficio de los niños pobres de Ronda…

De todas formas la insufrible rebuznante piensa que la (presunta) estrategia para expulsarlo y así evitar la (injusta) salida de Yolanda es un error. Su valor reside precisamente en ser la nota discordante… con pocas opciones serias a la victoria en principio, salvo que se persone algún poderoso inversor marbellí en la causa

Lo que quiero trasladar al hipotético y abnegado lector que haya tenido el valor de llegar hasta aquí, es que la estrategia del voto interesado es un error, un coñazo y un aburrimiento, aunque sea muy consciente de que a estas alturas es ya inevitable. Y es que esta manera de actuar está fagocitando el encanto de toda esta locura, que está degenerando en una especie de tómbola de SuperPopY esto, precisamente esto, es lo que acabará con nuestra nuestra encendida pasión: el cansancio y la injusticia que supone estar condenados a competir con una horda de votantes exaltados teledirigidos por la propaganda.

El jueves, injusta, dolorosamente y si un milagro no lo remedia, tendrá lugar la ejecución mediática de Yoli, la dulce y buena de Yoli, la curranta, la tozuda empeñada en arrancar una limosna de cariño a una especie de neoproxeneta con barba que la utiliza para ser visible; la divina Yoli,  la que se expone -valiente y decidida- en el cadalso por amor a su prima, la que vive y siente Gran Hermano como nos gusta a muchos de nosotros, sin afectación, sin más adorno que lo que hay, que es ella misma: una miniatura inmensa que devuelve la confianza en el género humano.

Yol

La mejor esencia en envase pequeñito

Cierro con una cita de @laheskoria que ilustra toda esta amalgama de palabrerío hueco mucho mejor que yo:

“El odio, la rabia, la estupidez y la locura jamás deberían derrotar a la bondad, a la risa, a la luz y a la alegría”

 

Hale, sayonara!

 

Estrambote: tanto relleno a modo de excusa para decir que si Paula ha sido siempre el principal objetivo, habría que haber echado los restos en ella y dejarse de gaitas

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Os dejo la porra de hoy martes, podéis votar hasta el jueves a las 23:00

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