La excelencia de los productos de la huerta murciana y los renglones torcidos de Guadalix

por Obsy

totxana2Lleva razón Senador cuando defiende a los renglones torcidos de Guadalix con ahínco para mantenerlos dentro del concurso. Sin ellos nos aburriríamos como ostras. Con el coñazo de la Walls paseando sus pañuelos amarillos por Villanueva del Pardillo cual jefa de estado en visita oficial parecía que se acababan las tramas. Ella instauró la ley de la represión verbal (¡y física!) con sus artes marujiles de postguerra. Pilar Primo de Rivera estaría muy orgullosa. Sin embargo, con la reventada más cursi de la historia fuera del lupanar por fin ha empezado GH14… justo cuando comenzaba a finalizar. Una lástima. Desgraciadamente no ha habido manera de deshacerse antes de ella porque –al Sésar lo que es del Sésar y va con segundas, naturalmente– ha sabido mantener su culo inmaculado dentro de la casa mientras los de fuera macerábamos un odio hacia su estampa sin mácula pocas veces visto en esta mierda de adorable programa. Así que demos gracias al giro aperturista del formato. Sin trazas del exterior, nos quedábamos sin interior. ¡Bienaventurado sea Appgree! Yo quisiera que las siguientes elecciones generales se votaran a través de esta aplicación tan demócrata. O mejor no, que los progres saben más de tecnología porque para eso tienen más tiempo libre porque no van a misa, decía mi abuelo falangista. Y es bien sabido que la rebuznante es pepera.

Una vez tocadas las pelotas de la facción progre, a la que pertenezco de cintura para abajo, prosigo.

Si miento (de mentar) a Senador, es para discutir su empecinamiento en mantener a algunos “renglones torcidos” ahí encerrados para deleitarnos precisamente porque ya vislumbramos el final. Es cierto que es todo un placer ver cómo muñekín se ha pasado toda la semana en brote por su nominación, derrochando todas sus inseguridades en voz alta para nuestro regocijo. Hasta hace unos días él ventilaba esos asuntillos de madrugada y entre las sábanas, siempre guiado por la luz celestial de su amada, previo meneamiento prepucial (de prepucio) y roce del bartolillo (o no). Pero eso se acabó. Sin el control maternal de su guía espiritual, Kris nos muestra sin tapujos todo su catálogo pueril de manías, celos y odios, que recaen invariablemente en la “reina” murciana. Ella ha sido desde el primer momento la diana prioritaria de la envidiosa parejita. Y es que la coñona de Susana no puede evitar ser genéticamente adorable, hasta con la corona del revés.

Mientras redacto este tocho la mejor representante de las excelencias de la huerta murciana se desahoga con Desi y Alvarito, ya que el niñato ha celebrado descaradamente delante de sus narices los gritos de los descerebrados adeptos a la secta Walls, que siguen dando por culo por el monte alentados por la dentista. Ayer la llamó falsa y otras lindezas por un asunto de robo de comida. Antes de ayer entró en brote porque la chica hizo una gracieta imitando a la difunta Anabel y la acusó de “hacer gracias para hacer vídeos”. Parece ser que el patrimonio de las gracietas en esa casa lo tiene él, aunque sea un malafollá de parvulario. Ni corto ni perezoso pasó al ataque y se metió un plátano en la bragueta, a lo Igor style, aunque la comparación en este caso que nos ocupa es odiosa. No obstante no pierde tiempo en susurrarle de cuando en cuando que desconfíe del vasco destroyer.

Para colmo (I), la profesora de zumba parece que también se ha suscrito a la causa wallista: se ha despachado a gusto con la murciana y ha posado encantada de la vida con el “logo” de los descerebrados adeptos a la secta Walls. Sigo manteniendo que o bien don Ramón ‘el hienas’ es un crack a la altura de Pitita Ruidejo cuando alcanzaba el éxtasis durante las apariciones marianas, o bien las clínicas Walls van a arreglar los piños de sus estrechos colaboradores por un módico precio. Y los de la del zumba también.

La del zumba con los zumbados

Para colmo (II) a Desi se le concedió su deseo. Consistía en ver una peli en el cutre-loft junto a Alvarito, palomitas incluidas. Pero la sevillana incorporó a Susana en el último momento, Kris lo desconocía y al enterarse de que la murciana fue agraciada con una invitación inesperada para él entró en estado comatoso junto a la suave de Raky, Juan Carlos e Igor. Rabiaban como perros. Y no les faltaba razón: el deseo de la pérfida Desi les ha jodió la (presunta) fiesta del martes. Al señor Ikea le tocó además hacer un estriptis a la Tonadillera del Mal, que casi pierde el conocimiento entre los brazos del chulazo. Que nadie se alarme: el macizo fue premiado con un par de lonchas de mortadela y un lingotazo de don Simón.

Pero Su y su neurona finalmente han atado cabos en el mejor momento y nos están regalando unos días maravillosos de GH en estado puro en el dormitorio azul, junto a Alvarito y Desi, que dice que tiene muy poca correa y le pide a Dios paciencia. Qué falta nos hubiera hecho el culturetas desde el primer día en esa casa. Otro gallo hubiera cantado. Sensato y protector de las causas que él considera justas (Desi y Susana) este verso suelto es el único que lee desapasionadamente el concurso y se conduce como un espectador infiltrado, si bien es cierto que juega con ventaja ya que el pobre se chupó el grueso de la edición escayolado en su casa.  Alvarito, como dice David Cano, tiene una manera de reírse que contagia buen humor, algo que ha brillado por su ausencia en Guadalix esta temporada. Por otra parte, Igor también suele hacer una lectura sensata de los acontecimientos aunque, ya aleccionado, nos lo transcribe por escrito desde su blog para evitar conflictos que le perjudiquen. O desde el confesionario.

Y todo este tocho, en el que ya no hay ni introducción ni nada porque yo escribo esto el martes para publicar el jueves mientras que en Guadalix hoy el espeluznado hijo del concejal estaba saltando de alegría por los gritos de los zumbados y la mala leche de la del zumba aunque un poco más tarde empezó a hiperventilar al saber que Desi había preferido invitar a su fiesta a la murciana, decía que todo esto es para dejar bien claro que esta rebuznadora considera que queda poco tiempo y ya hemos perdido demasiado. Es hora de depurar responsabilidades, de cortar cabezas, de dejarse llevar por el odio (entendido siempre en este contexto bizarro), por las tripas y por los retortijones de vísceras que provoca el muñekín y su afán de protagonismo hablando de sí mismo, de su acto de valor guerrero al no dejarse cortar las greñas por su amada, que por cierto parecía haberse fumado una plantación de amapolas afganas antes de entrar al cutre-loft.

Mi tesis al respecto nada tiene que ver con nominaciones ni actos de valentía (menuda gilipollez): Kris no se deja cortar el pelo porque sabe que le va a ser útil cuando salga. Y contra todo pronóstico me parece muy razonable. Es su señuelo. El futuro ex novio de Sonia Walls es algo así como Sansón pero con tipín de crucificado. Con la carita muy mona, eso sí. Lo malo –que aquí es lo bueno porque cuando se retuercen las tripas uno agarra el teléfono y se lía a hacer gilipolleces– es cuando abre la boca. Y aquí habría que dar un tirón de orejas a los otros descerebrados, los que alimentaron al monstruo desde el inicio concediéndole un protagonismo SORprendente. En definitiva: el caso es que si se corta el pelo podría perder oportunidades de trabajo. Además esa cabellera oculta el verdadero tamaño de su cerebro.

No faltarán voces que se alcen contra el escaso interés que pudiera despertar el duelo entre el futuro excelso representante de Makarty –esa marca de ropa que se ajusta perfectamente a los valores de la mayoría de quienes la representan– e Igor, el repescado ex-ludópata cuya presencia ha sido determinante para limpiar el muladar de personajes antipáticos. Y digo poco interés porque será un combate desigual entre la ambiciosa cordura del vasco y el infantilismo retorcido del madrileño. Esto de la antipatía, por cierto, es esencial en este tipo de programas en función de cómo cada sufrido espectador interprete las cualidades ajenas. Se puede ser un crápula divino… o se puede ser un grosero impresentable, pelota, trepa y aprovechado que antepone la amistad de un casi desconocido que larga de su chica, al enamoramiento que siente por el fantástico fruto de la huerta murciana. O dos. Y encima pelirrojos. Y no cuela.

También se puede ser perfecta, hacendosa, dulce, ordenada y meticulosa… u obedecer a un mandato paterno impuesto desde la cuna y acabar atrapada en un rol tan exagerado como surrealista. Y tampoco cuela, que al consumidor de estas mierdas lo que le (nos) gusta es condenar aunque haya que desembolsar un par de euretes para quedarse a gusto. Y es justo aquí donde reside el encanto de esta jodienda de concurso.

En definitiva, esta enladrilladora sádica –sólo durante una temporada– disfrutará del enfrentamiento entre el de la mandanga grande y el de la banana en la bragueta. Y me perdonen sus seguidores, amigos, amantes y hasta sus familiares por la ofensa, que es bien sabido que acusar al prójimo de picha-corta por estos parajes ibéricos es un acto terriblemente humillante pero una es humana, se fija en esos detalles y ahí hay poco que rascar.  Disfrutaré y me retractaré encantada cuando el agraviado lo desmienta desde alguna portada sin truco. El otro en cambio destila testosterona por todos los poros, principal razón desde el punto de vista de este coñazo de enladrilladora para disfrutar durante unos días más de su estampa viril. Falta nos hace entre tanto niñato tuneado. Y eso a pesar de contar con la presencia de un ejemplar sobresaliente, Juan Carlos, pero este semental o está en plena cura de sueño o se deja magrear un ratito por Desi para ganarse al público de mentalidad abierta. Es curioso que a Alvarito no se la haya pegado. Muy atrás quedan ya los tiempos en que la llamó transformer o la acusaba de lavarse poco.

Y hablando de la Tonadillera del Mal, el otro día comentaba que el mueble –caoba maciza de la buena, sin confirmar por el gremio de los ebanistas– tartamudea más de la cuenta porque está nervioso. Esta rebuznadora también aprecia que está incómodo. Sabe que su tartamudez lo delata, así que ha optado por la horizontalidad, el voto de silencio y la traición a la amistad que se supone que forjó con Igor en la calle. Sólo se ha manifestado para criticar al excelente producto de la huerta murciana  y para echarle en cara a la suave de Raky que le molesta que piense que Kris es el ganador. Muy mal jugado y…

¡Ay, la de Manresa! Qué injusta ha sido con todos nosotros. La que más. Todos mis reproches para ella, aunque ha tenido la astucia de haber conseguido no despertar ninguna pasión. La tía ha pasado cuatro meses sin soltar ni prenda; sin altercados, sin pisar ningún jardín farragoso. Sin riesgos no hay paraíso, Raky. Otra que tal baila. Lapidamos a la del naufragio por poner sus ojos y sus manos (o por lo menos una mano) en el paquete del vasco y esta suavona se muere por los huesos del macizo tartamudo y aquí nadie dice ni mu. Tanto aburre la chica que ni siquiera nos interesan sus conflictos interiores, si es que los tuviera, claro. Que los debe tener según mis apreciaciones, lo noto de manera especial cuando alguien le mienta (de mentar) su futuro posado en Intervíu. Entonces su rictus se transforma, se pone seria y le brillan los ojos.

Quiero pedir disculpas al incauto que haya llegado hasta este último párrafo. Es un tocho infumable, pero circunstancias de la vida cotidiana me impiden descansar ese mínimo deseable tan necesario para disfrutar de momentos de ingenio.

Creo que los he mentado a todos.

Ah, no, que me falta uno. El chico ése alto del baloncesto, aunque más bien yo diría que lo suyo es el ping-pong y se ha transformado en pelota (en todas sus acepciones).

¡Hale, sayonara!

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Acerca de Obsy

Enladrilladora oficial de la Calcetinería. Un coñazo, pero en tuiter no me dejan pasar de 140 caracteres y aquí sí.

189 comentarios

  1. OBSY eres
    Fantástica
    Y además, se me ocurren otros pensamientos:
    Profesional del desconcierto. Fascinación. Sorpresa. Disparate. Desequilibrios varios. Realidades desveladas. Carcajadas cómplices. Maratón de línea y curvas. Contigo he aprendido a correr con los ojos por tus letras. Gratitud inmensa por el ejercicio y tu esfuerzo.
    Un placer siempre 🙂

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