Niebla y Fuego

Recuérdese que solo veo el concurso a ratos. Sigo con mi ranking imaginario, con solo seis puestos.

En la arena, Asraf Beno y Ángel Garó.

Asraf es el concursante que más enigmático me resulta de todos los convocados al GHVIP6.

Por comentarios aquí y allá, tengo la sensación de que no gusta demasiado. También que para algunos ha ganado algo de interés en su papel de provocador de Ángel.

A mí siempre me agradó. No demasiado ni todo el tiempo, pero no logro desdeñarlo como a un ‘sextetante’ más; además que no lo es porque él si que había estado nominado cuando Koala acuñó el término. Me intriga.

Soy muy cerrado de mente en lo que se refiere a las relaciones de pareja. La de los demás, la considero sagrada. Me pareció sucio su acercamiento a Isa hasta colarse bajo su edredón. En cuanto a ella, allá se las tenga consigo misma y lo que le permita y devuelva la vida. Como ese asunto y todo lo relacionado con él me parece tan fuera de mi entendimiento, quiero creer por el bienestar de todos los involucrados que todo es un acuerdo de esos que llaman montajes.

Se le ha tildado de falso, veleta y metemierda. Yo no lo miro así. Veo a un chico joven que trata de adaptarse a un grupo de personas que en su mayoría tienen bastantes tablas, si no muchas, en el mundo del entretenimiento y el espectáculo. Un alma no demasiado oscura atrapado en los vericuetos de un laberinto de relaciones de poder  que, llegada la necesidad, ha plantado cara a dos titanes como son Mónica y Ángel.

Con Mónica, vendido por Techi, cuando esta preguntó a aquella que qué era era aquello que, según Asraf, iba hablando de ella.

Con Ángel por las constantes banderillas que este le iba clavando, cómo no, por cuánto comía. Y bueno, lo demás es lodo de aquella llovizna que Ángel, como un meteorólogo amarillista, transformó en tormenta que arreció hasta diluvio.

No sé si considerar fallo o táctica el zamparse una hamburguesa cuando había aducido que era intolerante a la carne. Quiero decir, una trifulca una trifulca y un juego es un juego. Argumentos para desacreditar a tu contrincante, los que hagan falta. Y riesgos asumidos para intentar destacar en una competición, lo mismo.

Lo mismo aplica al desdén e insolencia mostrado en la bronca en dos partes con un Ángel desatado. Esas provocaciones de las que se habla.

Lo que sí veo un error imperdonable es romper el retrato que le había dibujado Ángel. Tan ‘navajeramente’ había afrontado la carga del dibujante de escenas y pierde la sangre fría con esa tontería. Además de lo sentimental, ese trocito de arte tenía valor económico. Necio.

En ambos casos iniciales (Mónica y Ángel por la comida), le he visto intentar quitar hierro al asunto sobre la marcha. Tiene un punto conciliador con sus propios enemigos en el momento subsiguiente a los desencuentros que me cautiva. Destaco que en la terrible bronca con Ángel, si bien tardó dos días, cuando el presentador le dio voz para explicarse, en lugar de justificarse, empleó el turno para pedir disculpas. Elegante.

Entre lo que hay, no me desagrada este chico y aunque jamás podrá ser, le quisiera en el puesto del bronce.

Ángel es el concursante que más me ha decepcionado de los convocados al GHVIP6. Haré trampas, refiriéndome a su persona fuera de la casa.

Siempre he considerado que el humor y la inteligencia son hermanos gemelos. Ángel ha sido un grande del humor para mí pero no puedo hermanar mala baba y mezquindad con inteligencia. Ahí mi problema con Ángel.

Repitiéndome en lo dicho en el chat de esta casa, mi teoría es que el aprieto que intuyo en Ángel es que está fastidiado porque será inevitable recordarle por la escena del balcón sixtino cuando él alcanzó el éxito y el reconocimiento profesional. No se da cuenta de que a los genios les permitimos la excentricidad como contraprestación por su capacidad de elevarnos al cielo. Que una cosa no excluye la otra. Que a quién habría de importarle el reconocimiento cuando se es superior.

El hombre de personajes mil, ha mostrado al peor. Esta vez preferí menos menos desnudez.

Cultivado, polifacético, soberbio en ambos sentidos. Perfeccionista, quizás de ahí la ira que le hunde en el mundo de los mortales. ¿Atormentado?

Quisiera que alcanzara el cuarto puesto.

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Acerca de Truñi

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2 comentarios

  1. Truñi; te he dejado un comentario en tu primera entrada, la de “Adicción a la curva de la felicidad..” Quería ponerlo aquí pero me lié… 🙁

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    • Te contesto aquí porque la otra entrada se ha hundido en la lista y no está a la vista. Je, ya iba a mandarla cuando me di cuenta de que estaba allí.

      … y además me encanta tu avatar.

      Si la valoración fuera por contribución directa o indirecta al juego, está claro que Verdeliss descendería casi hasta la última posición del total de concursantes. Pero me vería en un apuro porque objetivamente, juicios de valor aparte, tendría que subir a Suso a mi sexteto pues creo que mueve más las cosas que Tony. (Esto es porque redacté mis valoraciones de los concursantes cuando ya habían salido Techi y Omar, ambos jugadores mucho más dinámicos).

      He tenido que hacer equilibrios, valorándoles entre concursantes y personas de forma que cuadrara en un esquema que, como comenté en esa otra entrada que comentas, explico en una futura.

      Y ahora estoy con el corazón en vilo porque por el desgaste de mis favoritos, se pueden torcer las cosas… y lo que es peor, dejarme mal como observador porque no pienso rectificar mis valoraciones, escritas a raíz del luzbelazo.

      Yo claudiqué hace años con lo del juego limpio con la audiencia. Al menos con los concursantes para los que, aunque cobrando –y no todos una pasta gansa– tiene que resultar tremendo estar ahí encerrados en un nido de víboras y en la picota pública.

      Lo de votaciones gratuitas también lo he pensado. No creo que las recaudaciones importantes entren por ahí. Sería interesante un sistema que garantizara un único voto para cada persona registrada con DNI en un censo. Pero bah, entonces qué iba a ser de los sorpassos, ¿nop?

      Ayer estuve pensando en otro formato. Es básicamente el mismo pero con ligeros cambios que creo que hacen todo más interesante. Mismas nominaciones semanales pero con pseudo-expulsiones referenciales, para que ellos vayan formándose una idea de por dónde quiere el público que vaya el curso de las tramas. Incluso, sin aviso para ellos, alguna semana la expulsión podría ser real, pero poniendo al tanto al público deque va a ser así incluso antes de iniciarse las nominaciones. Casi todos estarían en la casa hasta casi el final del concurso. Quizás la última semana se quedarían solo los tres o cuatro finalistas. O algo así. De esta forma podríamos conocerlos más a fondo y ellos no tendrían tanto miedo a salir nominados, y casi que lo preferirían. Y además se les quitaría algo el miedo a no cobrar hasta casi el final.

      Un placer tener una lectora que interactúa 😉

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