Rendición ante la evidencia de la farsa.

ladrillo obsy Buenos días, queridos, guapérrimos y estimados habitantes de Calcetineros.

Iba a titular este ladrillo “Maricón el último” pero he mirado la chuleta en la que apunto mis impresiones durante la gala y el encabezamiento es una frase de Rosess, excelsa comentarista de Calcetineros. Está subrayada. No me da tiempo a pedirle permiso para quedármela así que le pido disculpas desde aquí y me la quedo

De Tuiter y de la gatera vengo. Anoche la familia de Yoli, con toda la lógica del mundo, pedía que se concentrara el voto en  Alejandra ya que es la única que puede hacer frente al efecto Paula, que alimentado por la parte contratante, parece imparable. Es justo lo contrario al “divide y venderás” porque la “unión hace la fuerza”. Ambas estrategias son legítimas aunque el Gato, precisamente el Gato, trata de deslegitimar la decisión de los familiares de las primas. La enladrilladora encuentra acertadísima esta decisión ya que las normas del juego han cambiado, e intencionadamente o no, ya que hay que tener en cuenta otros factores como lo del maricón el último en salir pitando y cerrar el chiringuito, benefician a la insoportable hawaiana (una vez más) porque juega sola. Y no olvido que el juego en parejas o tríos en un principio pudo haber beneficiado a quienes iban solapados, pero después de chuparnos casi tres meses de exaltación descarada de la figura de Paulita una no puede dejar de pensar que esto es el broche final, la cuadratura del círculo y la guinda del pavo.

Pero además el Gato se permite cuestionar la legalidad del posible reparto del premio. El Gato, sí, David Cano, el mismo que antes de ser fichado por la parte contratante fue, como muchos de nosotros, un encendido admirador de Pepe Herrero hasta que al madrileño se le hincharon las pelotas en el 12+1 y desafió en el bar de enfrente a los miserables que deciden las normas del juego. Y este año todo apunta a que alguien “de arriba” ha perdido la cabeza por la ínclita hawaiana, a la que por cierto he empezado a comprender de una puñetera vez y más abajo expondré mi tesis, pero es imposible no evocar justo en este párrafo la estampa de Noemí Merino, aquella canaria que se ventiló a dos maromazos en la edición que hizo rodar la cabeza de Pepe Herrero. El paralelismo entre Paula y ella es evidente si nos atenemos a sus (presuntos) desórdenes lujuriosos, si bien Noemí padeció un linchamiento bestial mientras que la hawaiana, una chica deportada, que ha confesado darse de hostias con su familia y que se ha revolcado de momento con un par de compañeros de encierro, goza del beneplácito del respetable (recordemos, 38,6% de share entre los espectadores de 13 a 24 años) y de la parte contratante, que ayer, por cierto y a pesar de que había dos expulsiones, no tuvo inconveniente en  reservar un apartado -una vez más- de vídeos protagonizados en solitario por la estrella de la edición.

Sirva esta introducción, que no estaba contemplada dentro de mis notas, para apoyar la estrategia de la familia de Yoli y Alejandra, que están en todo su derecho de reinterpretar las normas y jugar como les parezca conveniente. Sólo faltaría. Es decir, que no hay rendición ante la evidencia de la farsa.

Y es que el poder de las redes, las mismas que la parte contratante ha tratado de utilizar como altavoces para fomentar este despropósito con excelentes resultados, se escapa al control de quienes guionizan esta falacia. Algunos ya hemos comprendido que la posibilidad de que cualquier borrego disponga de su propio púlpito tuitero es incompatible con el espíritu de Gran Hermano. Me refiero al espítiru de antaño, en el que el voto no era pactado entre las partes interesadas con tanto descaro. Pero hay que admitir que esa misma franja que menciono más arriba también forma parte de este tinglado. Ellos, ese 38,6% de espectadores que tienen entre 13 a 24 años, también son Gran Hermano. Por lo tanto toca catarsis o involución y readaptarse al medio. Y en esas estamos, dando por culo desde aquí para tratar de hacer ver a ese 38,6% que el personaje creado por Paulita, de la que yo dudo ya si es familiar del montajista que corta y pega vídeos, ya ha tenido suficiente con su (intensa) cuota de protagonismo. Le irá bien en la vida, con los 300.000 o sin ellos. Cualidades no le faltan.

Decía más arriba que por fin he entendido a Paulita, que por cierto pertenece a una familia bastante acomodada. Su madre, con la que no se habla desde hace cinco años aunque ella de repente esté dispuesta a perdonarle la vida por cortesía de Tele5, que sigue dale que te pego tratando de arañar algo bueno a la infinitipolar jovenzuela, tiene negocios hosteleros mientras que a su padre parece irle bien en Hawai con un negocio de zumos naturales, según Kiko Hernández, al que por cierto le ha tocado asumir el papel de calculado poli malo en esta edición para fomentar aun más la estampa de la controvertida (e insoportable) hawaiana. Paulita, a pesar de su juventud, tiene más vidas vividas que un gato y no me refiero al nuestro. Es, por lo tanto y a grandes rasgos, una chica acomodada, hija de emprendedores que tal vez hayan tenido poco tiempo para cultivar otros valores más sólidos que los que se ensalzan en televisión para aborregar al sufrido y complaciente espectador. Pero decía que al fin he entendido su capacidad de adaptación al medio en el que se encuentra. Y es que Paulita es pura hijputativa (¡y metafórica!) de Vasile. ¿Y cómo podría un padre fallar a la más ejemplar de sus hijas? A ella, que representa y encarna como nadie los valores que exporta Mediaset. Ella, tan precavida y lista que se autofinge tripolar para justificar sus cambios de registro y adaptarse al medio a voluntad para congraciarse con la mano que le dará de comer. Ella, que ha pasado toda su infancia y su adolescencia devorando realitys y otras varietés esperando este momento… Ella, que anoche intentó impedir que sus compañeros limpiaran los surcos de máscara de pestañas que se deslizaban por su mejillas de la pena, penita  por la partida de su hermano del alma.

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¿Se ve bien como lloro?

Coño ¿y la foto? Pero es que nadie piensa en la foto? ¿O es que se la querían joder? Eso es. Pues limpiadme las lágrimas negras que ya se me ocurrirá algo. Y se le ocurrió, cómo dudarlo a estas alturas. A hermano “muerto”, hermano puesto.

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A hermano muerto, hermano puesto, con permiso de Azazhara. O sin él.

…La omnipresente Paulita, que además ha decidido que el sicólogo que la atiende en Guadalix la tratará cuando abandone la casa. La tía tiene para todos.

(Inciso: La enladrilladora debería partir en 3,2,1 a buscar el sol de diciembre durante el puente, pero no lo hará hasta que quede medianamente satisfecha con este ladrillo. Fin del inciso)

Podría dejarlo aquí pero me debo a mi público, esto es un ladrillo y hay otros asuntos que tratar. Leo quejas de la gala que no comparto, salvo en el poco tiempo que se nos concedió para recrearnos con la merecida salida del surfero narciso. Es lo que pasa cuando vota la audiencia de verdad sin intermediarios, ni (presuntos) timos ni tongos, que los muebles caen. Sería deseable que en virtud  del control, desde mi punto de vista injusto, que han tomado las redes sobre el formato, y si Gran Hermano se prolongara con otra edición, que algún alma noble y justiciera tuviera en cuenta que tan necesario es ese 38,6% de jovenzuelos adoradores de Paulita o de MHYV como nosotros, los más talluditos (es un decir, aunque salte la vista que no soy hija de la LOGSE). Eso o despojar íntegramente a Gran Hermano de su leyenda. O vendérselo a otra cadena. Y digo que el formato debería tratar de mantener, o al menos de acomodar su esencia a los nuevos tiempos. En definitva, el voto ‘sobre la marcha‘ sería una medida aceptable para evitar injusticias, que siempre las habrá e incluso estamos dispuestos a aceptar algunas porque es una tradición que alimenta nuestras morbosas almas, pero al menos los incautos que se encierran durante tres meses no quedarían a merced de las poderosas mafias tuiteras, con la ventaja, por otra parte, de que conscientes de ello, no se ceñirían a las previsibles pautas a las que nos tienen acostumbrados. Y a las carpetas de pexiglás preabricadas me remito, con o sin mamadas exprés en la ducha.

Pero menos da una piedra. Por lo menos ha caído un tontolaba, porque Luis, a pesar de las apariencias, formaba parte de mi terna de finalistas. Para elegir “favorito”, aunque en realidad a mí me la suden todos, me limito a observarlos mientras espero que me hagan sentir algo, lo que sea. El proceso es idéntico para ‘odiar’ que es lo que de verdad estimula a mi verbo florido. La entrevista de Luis fue excelente desde el punto de vista de esta pomposa y pesada enladrilladora; excelente porque él lo es: un tío con arte y duende, inteligentísimo, entregado y generoso. Y un caballero. Tendré que mirármelo pero el caso es que Torerín me la pone morcillona, con perdón. Me queda el consuelo de que a Mercedes también se la pone (morcillona), claro que a ella igual le faltaba el riego porque anoche iba embutida como un chorizo. El cas0 es que Juanma, injusto o no, tuvo lo que se merecía, que es directamente proporcional a lo que él nos ha ofrecido. Que le den morcilla al surfero narciso, que a estas horas imagino que estará revisando las cuentas de su escuela de surf. Vive sin vivir en él desde que vio las flamantes TRX’s colgadas del techo se su negocio.

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Primo Jony haciendo lo que mejor sabe y Juamma antes de involucionar en surfero molón con barba

Además de la felicidad que a esta retorcida enladrilladora le produce el hecho de que el sueño de los 300.000 se haya truncado para Juanma (no veo a Jony ganador y repartiendo), la bella Azahara ha quedado libre de cargas, ya que el primo la tenía tan anulada como absorbida. Independientemente del final de esta presunta historia de amor, que yo más bien achaco por una parte al aburrimiento y por otra al interés del barbudo, los  mejores (¡y escasos!) momentos de la hermosa y maniática malagueña siempre han tenido lugar en ausencia del surfero. Hayan sido fruto o no de la llamada de atención que recibió del súper, el hecho es que aparte de su vigorexia y de su constante uso y abuso de la sicología inversa, Azahara nos ha dado grandes momentos que además -o a pesar del empujón- no han sido impostados. La enladrilladora recuerda con nostalgia la madrugada de las bicicletas junto a Omar y Vitín. También estaba Jony, al que por cierto le voy a levantar el castigo porque su bobería, calculada o no, es su mejor recurso. También la recuerdo enfrentada al apoderado escupiendo sapos y culebras, o con el sujetador en la cabeza junto a la maravillosa metermierdas de Shaima. Extraña en sus rarezas, que probablemente sean fruto del exceso de sobreprotección, y animalista de las que le dan a una ganas de recordarle la cantidad de niños que se podrían alimentar sólo con los morlacos que se lidian en las plazas, y me disculpe el lector antitaurino una vez más por la provocativa figura literaria, lo que de ninguna manera es Azahara es un fiasco de concursante. Ella es así de compleja en su presunta simplicidad. Y viceversa. Anoche se ganó mi primer voto cuando expuso que la razón de la doble expulsión podría ser la escasez de audiencia. Imposible no admirar a una mujer que no usa su extraordinaria belleza como arma en esta situación. Las hay bastante menos favorecidas por la naturaleza que no se cortan en seducir al personal a cualquier precio, ya sea en la ducha o con la excusa de una perversa deformada hermandad de urgencia cuando falla el primer plan.

Y es que aunque la enladrilladora ha acusado por activa y por pasiva a Azahara del uso y abuso del mismo recurso del que abusa mi tía Juanita, es decir, de la sicología inversa, que es algo así como taparse el culo y hacer notar que está tapado para que el interlocutor repare en ese mismo culo, lo que nunca he dicho y ahora me dispongo a confesar es que adoro a mi tía Juanita, que por cierto hace conmigo lo que quiere y yo encantada porque su dulzura y su cariño colman mis necesidades de sobrina manipulada cuando toca.

Esta rebuznadora, la misma que hace gala aquí y ahora de su sentido ridículo de la pompa, nunca ha ocultado su predilección por Omar, el gran Omar, el noble Omar. Lo de Luis fue distinto. Él se lo ganó a pulso, me conquistó entre risas, torerío adaptado al medio (cambiando de tercio cuando ha sido necesario) y destellos de inteligencia. Del arte con la muleta que tiene el torero no creo que dude nadie que viera anoche su entrevista. Ochenta días, ochenta, había guardado un presente para la presentadora que por cierto robó bastantes minutos a la entrevista de Juanma. Pues que se joda el surfero: más valen mil luises enfrascados en una dedicatoria bíblica que un barbudo tacaño con la audiencia

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Hasta siempre, maestro

El caso es que lo que yo quería contar al sufrido lector que haya llegado hasta aquí ya lo dejé caer muy pero que muy sutilmente en uno de mis primeros e insufribles ladrillos. Luego pasa lo que pasa con el tiempo, que una lo ve todo y se crece con el verbo. Pero la realidad es que Azahara, la bella, la insufrible, la llorona pero sobre todo la diferente Azahara, ya no es que sea santo de mi devoción, es que hemos llegado a compartir roca y espetos  en algún paraíso aunque ella no lo sepa. Y nobleza obliga, porque al igual que para Juanma, el mar es nuestro refugio con la diferencia tan poco romántica de que para él además es su sustento. Y de lo que se trata aquí y ahora es que para los amantes del mar es un aliciente nadar contra corriente.

Epílogo:

Ayer, cuando lancé el minirrebuzno pre-gala pensé que me había precipitado. No me gustaba el título porque es horroroso. Los gerundios, el exceso de adjetivos calificativos y los adverbios terminados en -mente impiden que me sienta satisfecha con mis (torpes) incursiones literarias porque yo ante todo  soy una esteta. Sin embargo el título es tan horroroso como certero. Hay que liquidar esto cuanto antes, no hay presupuesto y no se puede luchar contra los elementos. Paula se ha hecho demasiado (y sospechosamente) fuerte. Se diría que esto es irreversible, que ya no tiene sentido continuar mareando la perdiz, es decir, tirando el dinero y cabreando al personal, que somos nosotros, los que llevamos esto en las venas. Por eso, porque ya nos invade la nostalgia a pesar de los desvelos, porque ladran pero continuamos y porque nadar contracorriente nos hace inmensos, tanto como a todo este despróposito que nos une a todos durante un tiempo. Y es que la magia, la verdadera magia somos nosotros.  

Me largo al paraíso.

2014-05-02 19.30.57-2
El paraíso

Hale, sayonara!

 

Acerca de Obsy

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Enladrilladora oficial de la Calcetinería. Un coñazo, pero en tuiter no me dejan pasar de 140 caracteres y aquí sí.
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