Imprescindible GHVIP

ladrillo obsy txiki Encerrada en el baño y revolcándome de risa, así estaba yo a las tres de la madrugada con mi flamante Iphone 6 plus tamaño y color lingote de oro enganchado a un altavoz estratégicamente colocado para ver o escuchar mis paridas durante la interminable ceremonia de los afeites nocturnos. Esto es: crema anticelulítica, ampolla para el pelo, proteoglicanos, sérum para las puntas, hidratante para el cuerpo, cortacallos del Mercadona (¡un básico!), bálsamo labial, cápsulas para piel-cabello-uñas, crema para las manos y crece pestañas mágico. Que no se me olvide el crecepestañas que vale una pasta. No diré marcas por dos razones: no me pagan por ello y además, salvo el crecepestañas mágico, el resto NO SIRVE PARA NADA, especialmente cuando se duermen tres o cuatro horas diarias.

El caso es que la enladrilladora soñaba con recuperar su vida tras GH15. Dormir, embadurnar todo mi cuerpo con ungüentos mágicos, que Cristiano está de nuevo soltero y nunca se sabe, hacer deporte y hablar con personas “normales” de cosas normales. Qué ingenuidad la mía. He intentado por todos los medios evitarlo. Incluso he sociabilizado durante unos días con bastante dificultad. Los adictos nos aburrimos cuando regresamos a la nada. Nuestra vida carece de interés sin 24h. Es casi el vacío, hasta que llega alguien y pregunta con falso desinterés: “¿Tú seguías GH, no?”  Y entonces la rebuznante escupe el cava, se traga el jamón, recupera el brillo de los ojos y verbaliza un tímido “sí, bueno, ejem, yo…” ¿Y lo del GHVIP cómo va?, insiste el interlocutor tras aclarar que ese tipo de programas le parece una mierda, naturalmente. Y entonces la mirada de la enladrilladora centellea porque sabe lo que toca a continuación. Un monólogo que equivale a la exposición de una (brillante)  tesis ante un tribunal que está deseando ser conquistado. El resto es coser y cantar. Dos horas después el interlocutor está envenenado, aunque mantiene que es una pena que con lo que vales te haya dado por ahí, Obsy (sic). Es que en el Hola no me saben apreciar porque en lugar de escribir oscura, misteriosa, perfumada y secreta oquedad escribo coño, respondo yo rota de dolor.

En cualquier caso, queridos calcetineros, he intentado evitarlo por todos los medios. Pero he tenido que rendirme a la evidencia. Tras una edición de anónimos insufrible para los nocturnos, a la sazón, excelsos mamporreros de Mediaset en la sombra por puro vicio, GHVIP ha llegado a nuestras vidas como un regalo de la providencia. Justicia divina, había que recompensarnos por el tiempo perdido.

GER nos ha devuelto con creces nuestro sacrificio.

Sirvan estas torpes y sentidas palabras a modo de introducción, si bien he de aclarar que la enladrilladora no puede prometer un grado óptimo de involucración, palabra que por cierto desconocía que existiera y es válida según la RAE. Parece que no he cometido ningún mazagatazo. Y ésta última seguro que no existe, así que ya me puedo dar por satisfecha.

Del tuiter vengo. Allí he tenido el honor de interactuar puntualmente con , que es periodista además de ilustre y reputado tuitero, el tocapelotas de cabecera de la progresía patria. Independientemente de su filiación política, la repercusión de GHVIP ha llegado hasta sus teclas. Mentaba Hermann (de mentar) lo de los Chunguitos con ironía, mezclando el tocino con la velocidad… O no, porque al final el clamor por la libertad de expresión es una puñetera falacia, patente de corso de los (presuntos) intelectuales. Y a los gitanos que les den, que para eso son analfabetos sin lustre aunque podrían dar mil y una lecciones a tanto pardillo sobre cómo tirar palante entre el puterío al compás de las palmas, que viene a ser lo mismo que progresar en la vida sin ínfulas ilustradas, sin entrar en otras valoraciones más complejas que no vienen a cuento porque esto es un cajón de calcetines y no estamos aquí para arreglar Ejjjpaña, ni falta que hace al menos durante estos tres próximos meses. El caso es que la enladrilladora se posiciona en contra de la expulsión de los Salazar porque era y es de dominio público que este par de gitanos rumbosos y metepatas no se han criado en los Hampton ni han estudiado en Harvard. Con esta medida tan recurrente (¡y van!) lo que se consigue, además de un repunte de la audiencia, es que el sufrido espectador sienta cierta empatía e incluso justifique las borricadas de los hermanos Salazar. Pero lo más preocupante para la rebuznadora, es que enterados el resto de concursantes de todo lo acontecido con pelos y señales, cortesía de Kiko Rivera—que ha entrado dispuesto a dar órdenes hasta al mismísimo Floren— el ilustre elenco de presuntos VIP’s podría despeñarse por el barranco de la autocensura y a eso sí que no estamos dispuestos. Bastante hemos tenido ya. No seré yo, por lo tanto, porque no me pega nada y de eso ya se encargan otros, quien defienda la libertad de expresión. Yo me limito a practicarla en la medida de mis posibilidades, cada vez con más cuidado, por cierto. Lo que sí reclamo, exijo, imploro, ruego  y suplico es que se mande de una vez por todas a la mierda la corrección política en GH, anónimo, VIP o zoológico. Pero a la mierda y con todas sus consecuencias, porque la audiencia está curtida, se supone que es soberana y se encargará de ajusticiar a quienes la caguen soberanamente. Y ojo con el chantaje de los anunciantes cuando icen la bandera de la doble moral y amenacen con no sufragar nuestro (estulto) vicio porque fulanito haya soltado alguna parida, que nuestro poder es ilimitado. Que le den morcilla a la Coca-cola y al Corte Inglés: Pepsi y Carrefour, Mirinda y Lidl’l. O ajo y agua que me temo que es lo que en realidad nos tocaría.

Hermann
¡Señora!

Al margen del chunguitogate, en esta edición de GHVIP lo de menos son las galas, que parecen destinadas a convertirse en un remedo a lo bestia de Sálvame, que está en plena campaña crisis de valores y ha trasladado sus contenidos a todos los rincones de la parrilla telecinquera. Un coñazo que el espectador puntual de galas sin duda va a disfrutar con permiso del presentador, que parece haber mutado  en una suerte de institutriz cabreada con el mundo. No sigas por ese sendero, Jordi. Relájate y disfruta que hasta el mismísimo Francisco se permite ciertas licencias.

Sin título
@pontifex mola

Menos mal que Sandoval sale al rescate:

Pero nuestros VIP’s, alabado sea GER, parecen dispuestos a darlo todo. Bienvenido sea el afán de protagonismo y el deseo de hacer carrera en los platós —aquí sí— que estos son profesionales del medio, cada uno en su escala con la salvedad justo de los que parecen sobrar. Lo que a juicio de la enladrilladora parecía un inconveniente finalmente se ha convertido en una bendición. Están tan acostumbrados a los focos que parecen no verlos. Sólo la contertulia, el italiano de rigor en estos casos y el tío coñazo del trípode no están a la altura. Y note el abnegado y sufrido lector que no he escrito el negro de la polla grande por miedo a ser tachada de racista y porque además no me parece tan grande. Que Coman es un aprendiz en estas lides es evidente, tanto como que es un coñazo insufrible, egocéntrico de pacotilla que ha batido el récord del autobombo en 24 horas, pero el caso es que su ingenuidad conmueve. En el otro extremo, aunque igual de ingenua, está Ares con la estrategia equivocada. Debe pensar que sigue en el Debate pero lo que no sabe es que es firme candidata a sucesora de Ochoa (GH12+1) una muestra más del grado de especialización de los colaboradores. Esta moza en concreto, se permite el lujo de enjuiciar a Olvido mientras comienza a hacer lo propio con el tal Fede, que es el mueble decorativo de esta edición, hipotético rompecorazones con aspiraciones que ha despreciado a la gran Ylenia, esa mujer que no tiene flitros. Por choni, dice el muy trepa.

El resto de candidatos a hacer más platós es absolutamente maravilloso. Ellos, su propias fobias y las tramas diabólicas que se desprenden de la prueba semanal. No era suficiente  con tener encerrada a la (generosa) princesa del pueblo, no. Ahora también gozamos con el principito Rivera, que es algo así  como una parodia inversa del de Saint-Exupéry porque aquí el elefante  es el que se traga a la serpiente, tal y como pudimos apreciar anoche cuando derrumbó a la tal Laura de un golpe certero recordándole que fue “su sirvienta”. Justo en este preciso momento acaba de soltar que él ‘es de siesta, pero de siesta de cuatro o cinco horas’. Un ejército de Kikos Rivera es justo lo que necesita este país en ese momento, sí señor… Al país que consume ocio —porque no le queda otra— mientras trata de levantar cabeza entre tanto ladrón ilustre (¡e impune!) me refiero, incluida la madre de nuestro ídolo puntual, que es de las pocas que está cumpliendo su pena dignamente y puede estar tranquila una temporada durante su encierro con su pequeño del alma bajo control.

ejercito
Un ejército de kikosrivera es lo que necesita este país, coño
espatarrao
#JesuisKikoRivera

Pero la enladrilladora no esta dispuesta a desgastarse más de la cuenta porque es muy consciente de que este es el festín que esperábamos. El abnegado y sufrido lector que haya llegado hasta aquí debe comprender que en esta ocasión hay que reservar fuerzas. Demasiados frentes abiertos con el añadido de un directo vibrante que se convierte en la primera necesidad e impide a la rebuznante rellenar con orden los espacios en blanco. No me retiraré sin mandar un mensaje a los futuros anónimos que se enrolen en este despropósito:  el éxito depende de vuestra entrega. Y estos son bastante más generosos e incluso más íntegros que sus predecesores, que fueron roñosos y aburridos hasta el hartazgo. Merecido castigo para ellos. Al saco del olvido que os vais, desplazados con justicia por profesionales del cuento que saben que su cometido es entretenernos.

Dejo candela gitana en sentido  homenaje a los Chunguitos y rezo por la entrada de NachoPolo, que como dice el Gato se escribe todo junto.

Hale, sayonara, que hay pelea entre Olvido y Ares.

candela

Acerca de Obsy

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Enladrilladora oficial de la Calcetinería. Un coñazo, pero en tuiter no me dejan pasar de 140 caracteres y aquí sí.
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